"Este espacio está dedicado especialmente a la Sierra de Guadarrama, y uno de los objetivos será introducirse en la toponimia serrana. Quien esto escribe busca en las montañas toda la esencia que encierran; el paisaje, la historia, o la cultura, son elementos que uno considera inseparables y que forjan el sentimiento hacia la naturaleza, más alla del caracter meramente deportivo. Por ser una afición a la que dedico menos tiempo del deseado, que nadie busque aquí una referencia de esta Sierra, para lo cual hay otros medios y autores; solo se pretende mostrar rincones, y tratar de interpretar lo que se nos ha transmitido con el paso de los años. Pasen y lean con tranquilidad."

Pino Palomo

¿Alguien había escuchado o leído la expresión Pino Palomo? yo desde luego que no, y seguro que como yo, mucha gente en sus andanzas serranas se ha "tropezado" alguna vez con algún ejemplar de ellos. Hace unos años conseguí una versión digitalizada del libro "Memoria de reconocimiento de la Sierra de Guadarrama, bajo el punto de vista de la repoblación de sus montes", escrito por don Máximo Laguna y Villanueva, y publicado en 1864. Máximo Laguna se tituló como ingeniero de montes en la primera promoción de esta escuela universitaria, siendo posteriormente nombrado jefe de segunda clase del Cuerpo de Ingenieros de Montes, vocal de la Junta Facultativa y profesor de la escuela especial de ingenieros de montes.

Cueva Valiente 22-12-2018

La Cueva de Cueva Valiente (Peguerinos, Ávila)

Había subido a Cueva Valiente, hace ya unos años, desde San Rafael, y otra vez algunos después desde el camping de Peguerinos, visitando la cueva la primera de ellas. Como no soy amigo de repetir recorridos íntegramente, en esta ocasión subíamos nuevamente por el precioso y solitario Valle de Enmedio, pero cerraríamos el círculo por el O (la vez anterior descendimos por el Coll. del Hornillo y Peña Blanca) por las Navas del Toril y el arroyo del Prado del Toril, visitando de paso algunos restos arqueológicos de parte del frente de Peguerinos durante la guerra civil.

Pedriza Histórica, por el Collado de Valdehalcones

Cancho del Horno-Cruz del Mierlo-Canto de los Cedazos 15-12-2018

Interpretar y reconocer el paisaje, no es solo prestar la máxima atención a lo que ven nuestros ojos; hay un "paisaje latente" que no se capta con solo observar, la historia de sucesos, acontecimientos, o incluso leyendas, no esta labrada en los árboles ni en las rocas. Esa historia que forma parte del paisaje, es un proceso de aprendizaje de cada persona amante de la naturaleza y sus paisajes. Lugares hay en nuestra geografía que encierran una importante historia y cultura arraigada a sus paisajes, y La Pedriza de Manzanares el Real es un ejemplo de ello. Hoy nos hemos dedicado a recorrer un sector de La Pedriza, en busca de aquellos lugares que pioneros como Casiano de Prado, o Constancio Bernaldo de Quirós, dieron a conocer en los tiempos que La Pedriza solo era transitada por pastores y cabreros.

Manual para observar e interpretar paisajes

MANUAL PARA OBSERVAR E INTERPRETAR PAISAJES
Francisco Javier Barbadillo Salgado
Editorial Tundra

El sábado 10 de marzo, en la Asociación Cultural La Barraca de Collado Villalba, F. Javier Barbadillo presentó su último libro. El autor realizó una exposición donde dejó claro que el paisaje es mucho más de lo que tenemos ante nuestros ojos, y que encierra más que lo puramente científico, yo diría incluso que introduce al lector en una visión "Gineriana" de la observación del paisaje. Libro recomendable para quienes el Paisaje es algo más que una simple imagen fotográfica.

Aurrulaque

AURRULAQUE
Antonio Sáenz de Miera
Ediciones La Librería

Tras treinta Aurrulaques celebrados, en treinta y cuatro años, se hacia necesario este libro en el que sus autores, comandados por don Antonio, el alma e impulsor del Aurrulaque, dan idea al lector (si es que no la tiene) del significado de esta marcha festiva, creada en 1984 con el motivo de ensalzar y reivindicar los valores, tanto históricos como culturales y científicos, de la Sierra de Guadarrama. Un libro que huele a preparación del relevo que ya nos anuncia Antonio, y donde recalca los valores e ideales que deben seguir siendo la seña de identidad de esta marcha, para quienes tomen ese relevo generacional. La Sierra de Guadarrama necesita los Aurrulaques, tanto como estos necesitan a la Sierra. Gracias a Antonio y sus colaboradores por crear este "invento".

La Sierra de Guadarrama

LA SIERRA DE GUADARRAMA
Biografía de un Paisaje
Autor: Julio Vías
Ediciones La Librería

"...Con la declaración del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama podrían quedar definitivamente atrás, como un mal recuerdo, los tiempos en los que la desesperanza era el sentimiento común entre los defensores de la idea de que estas montañas deben ser preservadas para las generaciones futuras..."
Palabras de Julio Vías extraídas de su libro publicado en 2004 por ediciones La Librería, y que much@s hemos hecho nuestras. Con los casi cinco años de funcionamiento del Parque Nacional, la desesperanza no ha desaparecido para much@s de l@s que sentimos un cariño especial por esta Sierra. Visto el camino que va tomando la gestión del Parque Nacional, que cada cual saque sus propias conclusiones...

Riscos, Canchos, y Cantos de La Pedriza III

Risco de El Martillo

Ubicación: El risco de El Martillo se encuentra situado en la Pedriza Anterior, siendo uno de los muros que cierra la zona del Jardín del Predicador, y a unos 300m al O de La Maza, y frente a la brecha que forman El Hombre Sentado y la Bola de San Antonio (uno de los puntos de entrada al Corral Ciego).

Altitud: 1600m aproximadamente

Acceso: La forma más directa de acercarse al Martillo es, desde el Tolmo, ascendiendo por la Umbría Calderón hasta la Portilla del Predicador (brecha que se encuentra a la derecha de La Maza, según se remonta la Umbría); traspasada la portilla se sale a un pequeño recinto, jardín o placilla conocido como Jardím del Predicador, y justo a la derecha según se llega se encuentra el muro vertical del Risco de El Martillo.

© Texto y fotografía de Rafael Rodríguez


Riscos, Canchos, y Cantos de La Pedriza II

Cancho de las Biólogas

Ubicación: El Cancho de las Biólogas es una torre granítica que se encuentra en la Pradera de Navajuelos, y en el extremo occidental del grupo de riscos del Cancho de la Herrada.

Altitud: 1760m aproximadamente

Acceso: Hay diferentes formas de llegar a las cercanías del risco, siempre desde la Pradera de Navajuelos, y todas ellas trabajosas. Tres de las diversas posibilidades son: desde el Collado de la Dehesilla por el PR que sube hacia la Pared de Santillana (pared S del Cancho de la Herrada) y pasa por la Pradera de Navajuelos; desde el Tolmo por las Buitreras y Cancho Amarillo y Pradera de Navajuelos; o bien remontando el Arroyo de la Ventana y por la senda de la Ladera de los Forestales hasta las cercanías del Cancho Buitrón, y entrar al extremo O de la Pradera de Navajuelos.


© Texto y fotografía de Rafael Rodríguez

Riscos, Canchos y Cantos de La Pedriza I

La Mujer y el Hato (izq.) y El Centinela (derch.)

Ubicación: Pedriza Anterior, extremo oriental de la Umbría Calderón, entre Los Fantasmas y El Yelmo.

Altitud: 1670m aprox.

Acceso: El más directo, por sendero de montaña desde las cercanías del Tolmo.


© Texto y fotografía de Rafael Rodríguez



Viejos topónimos de La Pedriza (II). Los Togados.

Hará algo más de tres años cuando llegó a mis manos un documento fechado en 1912, más concretamente la vieja revista Alrededor del Mundo, en la que se incluía un artículo titulado "Los Cantos de La Pedriza", y en el que se hacía referencia a las caprichosas formas del singular paraje granítico. El autor del texto describía una serie de cantos y riscos, algunos tan populares hoy en día como el Pinganillo Grande (Pájaro), o el del Berrueco. La transmisión generacional de los topónimos en La Pedriza no siempre ha sido fiel y rigurosa, con el paso de los años, entre los montañeros y escaladores, habiendo nombres que han perdurado inalterados en el transcurrir del tiempo; otros fueron cambiados a capricho del observador que se dejaba llevar por su imaginación, quedando el nombre primitivo en desuso; y los hay que han quedado en el más absoluto olvido. Este último, es el caso de uno de los riscos que aparece en dicho artículo del año 1912, el de Los Togados.