"Este espacio está dedicado especialmente a la Sierra de Guadarrama, y uno de los objetivos será introducirse en la toponimia serrana. Quien esto escribe busca en las montañas toda la esencia que encierran; el paisaje, la historia, o la cultura, son elementos que uno considera inseparables y que forjan el sentimiento hacia la naturaleza, más alla del caracter meramente deportivo. Por ser una afición a la que dedico menos tiempo del deseado, que nadie busque aquí una referencia de esta Sierra, para lo cual hay otros medios y autores; solo se pretende mostrar rincones, y tratar de interpretar lo que se nos ha transmitido con el paso de los años. Pasen y lean con tranquilidad."

Cerro de los Álamos Blancos, Frente del Guadarrama (Alto del León, Guadarrama) 26-1-2014

ESCENARIOS DE UNA GUERRA I

"La Sierra de Guadarrama, desde los tiempos que en sus valles comenzaron los asentamientos de diferentes civilizaciones, ha sido protagonista de múltiples acontecimientos científicos, culturales, deportivos y sociales; su presencia en la historia es tan numerosa llegando a ser un gran laboratorio al aire libre, cobijo de bandoleros, musa de escritores y poetas, escenario de exploración y conquistas montañeras, incluso morada de cíclopes según leyenda contada por pastores de la época. Y en el capítulo más trágico, fue escenario de sangrientas batallas, como la carga de los polacos en el puerto de Somosierra, en el camino de Napoleón hacia Madrid durante la Guerra de la Independencia; o el frente de Guadarrama, con las posiciones enfrentadas del ejercito leal a la República y los golpistas sublevados, en el transcurso de la Guerra Civil española."

Hoy nos acercaremos a un cerro, para muchos desconocido e insignificante, y ensombrecido por la cercanía de cumbres emblemáticas de Guadarrama, pero que plantea dos atractivos dignos de reseñar: el primero, por tener en su cumbre un rodal de álamos blancos, que le dan el nombre al cerro; y el segundo, por los restos de la posición avanzada que el ejército de leales a la República (para mi mal llamado "ejército rojo") ubicó en esa pequeña atalaya, como contraposición a la linea que los sublevados al gobierno de la República (igualmente, mal llamado "ejército nacional") habían situado en las cumbres de Cabeza Lijar y del Cerro Piñonero.

La Sierra de Guadarrama tuvo una importancia vital en el transcurso de la guerra, y sus puertos serían puntos estratégicos en el camino hacia Madrid. Para los sublevados la toma de la capital debía ser el factor definitivo en el triunfo del alzamiento contra la República; mientras que para los leales al régimen político establecido democráticamente, la defensa de Madrid pasaba por el control de los pasos de montaña del Alto del León, Navacerrada, Navafría, y Somosierra, principalmente, cerrando el paso a las columnas rebeldes procedentes de Valladolid-Ávila, Segovia y Pamplona-Burgos respectivamente. Conocida la sublevación, España se divide en dos bandos, los golpistas controlan desde el inicio Castilla la Vieja, Galicia, Navarra, Álava, parte de Aragón, Cáceres y Sevilla; mientras que los gubernamentales tienen apoyos en Cataluña, Levante, Asturias, Cantabria, País Vasco, Castilla la Nueva y Madrid.

Puesto de control en pleno Alto del León
(Fuente: Foro Social Sierra de Guadarrama)

El asedio a la capital por parte del ejército sublevado, se había proyectado por varios flancos desde el territorio controlado, por el norte al mando del general Mola, y desde África por el oeste con el general Franco al frente (evitando así la posible "ratonera" que podía suponer el paso de Despeñaperros). De esta manera, con las diferentes columnas rebeldes avanzando desde Extremadura hacia el cuadrante suroeste de Madrid, y las del norte por el eje de las carreteras de Burgos, y de la Coruña, se formaba una especie de abanico que aislaría a Madrid de N a S por el oeste. Así la columna del coronel García Escámez, entraría hacia la capital por el paso de Somosierra, y la del coronel Serrador por el Alto del León.

En aquellos tiempos los mandos militares de ambos bandos apostaron por una "guerra de columnas" cuyo rápido avance debía hacerse por carreteras en buen estado, y con ataques frontales de infantería apoyados por fuego artillero y bombardeos desde el aire, tomando las localidades que encontraban a su paso. De ahí que la ocupación del Alto del León fuese vital tanto para el avance hacia Madrid de los rebeldes, como para la defensa de la capital por los leales. Por tal motivo, este punto estratégico fue objetivo de control por parte de ambos bandos. Este puerto fue escenario de múltiples combates en las primeras semanas de la guerra, con cambios en su control los primeros días, hasta que los sublevados se hicieron con el puerto sin abandonarlo hasta el final de la contienda.

Soldados de la artillería leal preparan la batería (*©)
(Ministerio de Educación, Cultura, y Deportes. Archivo General de la Administración
Archivo Fotográfico de la Delegación de Propaganda de Madrid durante la
Guerra Civil, signatura 33,F,04050,54180,001)

Cronología de la posición Alto del León y su control durante la Guerra Civil:

18 de julio de 1936. Nada más conocerse por el gobierno de la república la noticia de la rebelión, el mando militar de la capital da la orden de situarse en los pasos de montaña para cortar la entrada a Madrid de las tropas rebeldes procedentes del norte peninsular. Desde Villalba, convertida en Cuartel General de las fuerzas gubernamentales del frente serrano, salen dos columnas hacia los puertos de El León y Navacerrada. El pueblo de Guadarrama se convierte en puesto de mando avanzado del ejército leal a la República en este sector.

Soldados y milicianos protegidos por la Artillería ocupan el Alto del León (*©)
(Ministerio de Educación, Cultura, y Deportes. Archivo General de la Administración
Archivo Fotográfico de la Delegación de Propaganda de Madrid durante la
Guerra Civil, signatura 33,F,04040,53328,001)

22 de julio de 1936. El coronel leal Enrique del Castillo se posiciona sin encontrar resistencia en el puerto del León. Una columna de sublevados procedente de Valladolid al mando del coronel Ricardo Serrador llega al puerto; tras intensos combates, Serrador toma el control del puerto.
24 de julio de 1936. El capitán de los leales Benito Sánchez intenta recuperar el puerto por la loma S, siendo frenado en el cerro Piñonero, y retirándose al pueblo de Guadarrama. Este mismo día la columna de leales del teniente coronel Julio Mangada avanza por el NO hasta Villacastín, intentando dividir a los sublevados por la retaguardia.
25 de julio de 1936. El general Riquelme toma el mando de la columna leal, que frena la ofensiva de los sublevados, mandados por Miguel Ponte, en su avance hacia el pueblo de Guadarrama.
28 de julio de 1936. Los rebeldes al mando de M. Ponte descienden por la ladera SE del puerto llegando hasta el sanatorio de Tablada; son frenados por los leales en su intento de tomar el pueblo de Guadarrama.
29 de julio de 1936. Varios dirigentes del Partido Comunista celebran una reunión en el frente de Guadarrama, cuyo objetivo fue organizar un batallón militarizado en busca de  una mayor efectividad, ante cierto descontrol de las tropas milicianas. A la reunión asisten Enrique Lister, la Pasionaria, José Díaz y Pedro Checa.
31 de Julio de 1936. Ponte intenta otro avance de los rebeldes, llegando hasta la casilla de peones camineros a la altura del km 51 de la carretera que une el puerto y el pueblo de Guadarrama.
4 de agosto de 1936. Llega el rumor a Madrid de la toma del pueblo de Guadarrama por los rebeldes.
5 de agosto de 1936. Los leales toman Cabeza Lijar con una columna de milicianos al mando del italiano Fernando de Rosa. En esta primera semana de agosto los combates se recrudecen con bombardeos de los leales, y fuego cruzado de artillería.

Fuerzas artilleras leales que prepararon el
avance de la Infantería para despejar el León de rebeldes (*©)
(Ministerio de Educación, Cultura, y Deportes. Archivo General de la Administración
Archivo Fotográfico de la Delegación de Propaganda de Madrid durante la
Guerra Civil, signatura 33,F,04040,53339,001)

9 de agosto de 1936. Se produce el que será el último ataque frontal de los leales, dirigidos por el coronel José Asensio, en el intento por recuperar el puerto. Las posiciones del Alto del León se consolidan por ambos bandos; los ataques frontales en el puerto pasarán a ser por los flancos, intentando los rebeldes un efecto de envolvente, y los leales la defensa de la población de Guadarrama.

Cañón de artillería de las fuerzas leales disparando contra los rebeldes.
Al fondo iglesia de Guadarrama (*©)
(Ministerio de Educación, Cultura, y Deportes. Archivo General de la Administración
Archivo Fotográfico de la Delegación de Propaganda de Madrid durante la
Guerra Civil, signatura ,33,F,04050,54182,001)

10 de septiembre de 1936. Los sublevados al mando de Ricardo Serrador y desde tierras abulenses, toman Cabeza Renales; el día 15 ocupan Cabeza Lijar.
16 de septiembre de 1936. Intento de recuperar ambas posiciones por los leales, fracasan y muere Fernando de Rosa, jefe del Batallón Octubre de las milicias socialistas.
Otoño de 1936. El frente de la sierra se estabiliza por ambos bandos, las fuerzas gubernamentales deben enviar efectivos al valle del Tajo ante el avance desde Extremadura y Toledo de los sublevados procedentes de Marruecos. Los ataques frontales en el eje del puerto dejan paso a una guerra de posiciones favorecida por los primeros rigores invernales, predominando los escarceos, tiroteos desde posiciones defensivas, y fuego artillero y aéreo.
Enero de 1937. Los sublevados toman Boadilla del Monte, intentando cortar las comunicaciones de las fuerzas gubernamentales entre la capital y el frente de Guadarrama por la carretera de la Coruña, y así aislar a los leales que combatían en la sierra de una posible retirada hacia la capital, debilitando la resistencia de Madrid.

Aspecto del Alto del León en los primeros días de la contienda
(canal YouTube)

Mayo de 1937. Se reavivan los ataques republicanos en el Alto del León, como apoyo a la ofensiva sobre La Granja desde el puerto de Navacerrada, en un intento de los leales de tomar Segovia. La noche del día 29 se lanzan ataques de las fuerzas gubernamentales contra las posiciones rebeldes de las Campanillas, Esperillas, Cabeza Reina, La Sevillana y Cabeza Lijar, como último intento de recuperar el Alto del León.

El fracaso de esta ofensiva republicana dejará las líneas del frente serrano inalteradas hasta el fin de la contienda. El Frente de Guadarrama pasará a un papel secundario y de escasa actividad bélica, siendo otros escenarios de batalla los protagonistas.

Cerro de los Álamos Blancos 1511m. (Alto del León, Guadarrama) 26-1-2014

Localización e inicio de ruta: A la cima del Alto del León llegaremos desde Madrid por la autovía A6 a La Coruña, debiendo tomar la salida que hay justo antes de la boca del túnel (que evita la subida del puerto); si se quiere pasar por el pueblo de Guadarrama deberemos abandonar la autovía A6 por la salida 47, y seguir las indicaciones a Guadarrama, y ya en el pueblo continuar hacia San Rafael hasta la cima del puerto, aparcando el coche en las cercanías del restaurante (hay una zona exclusiva para clientes y otra libre).

Recorrido de la ruta sobre mapa parcial del IGN MTN50


Situación y recorrido de la ruta sobre mapa relieve de Google

AVISO MUY IMPORTANTE: No dejes basura en el monte, ni pañuelos de papel, ni cascaras de fruta, ni latas, plásticos, etc, etc. Llevar una bolsa en la mochila donde guardar los desperdicios ocupa poco y pesa menos, para tirarla al final de la ruta en algún punto de recogida, en un pueblo de paso, o incluso en casa. Otros usuarios y la naturaleza nos lo agradecerán.

Descripción de la ruta: Hay dos maneras de acercarse al Cerro de los Álamos Blancos, una desde el embalse de la Jarosa, y otra desde el Alto del León. Nosotros hemos elegido esta segunda, que no es la más tranquila y solitaria debido a la pista forestal que conecta el puerto con Peguerinos, y por la que está permitido el tráfico rodado; siendo otro de los motivos de la falta de soledad la cercanía de un restaurante que invita a sus visitantes al paseo anterior/posterior a la comida. La buena noticia para los caminantes buscadores del sosiego, es que en cuanto nos alejamos del puerto y de la pista forestal principal, nos quedaremos tan solos como los álamos blancos lo llevan estando desde que comenzaron a levantarse del suelo.

Para ello salimos del Alto del León (1510m aprox) hacia el S por la pista forestal (asfaltada a tramos) que lleva a Peguerinos, llamada Camino del Vía Crucis (el caminante observador se dará cuenta rápidamente del motivo de su "bautismo"); este primer tramo del recorrido transcurre por la llamada "posición Alto del León", línea del frente ocupada desde los inicios de la contienda por el ejército rebelde y señalizado como sendero GR y SL. Dejamos el restaurante a la izd. y en pocos metros veremos a la derch un barracón de compañía; avanzando unos metros y a la izd observaremos junto a la carreterilla un puesto blindado de varios cuerpos abovedados, sobrepasaremos después unas instalaciones de comunicaciones del ejército con grandes antenas, para llegar a una barrera canadiense con paso peatonal.

Fachada frontal del barracón de compañía al inicio de ruta

Bunker blindado del ejército rebelde en el Alto del León

Al otro lado del paso canadiense arranca a la derch el sendero (GR 10) que nos llevaría a Cabeza Lijar y que hoy obviaremos. Continuamos por la pista forestal señalizada como sendero SL, donde daremos vista a la izd. a un observatorio blindado rebelde de dos cuerpos (cúbico y cilíndrico o puesto de vigía) para en breve alcanzar un desvío a la izd y señalizado con baliza, donde se encuentra la Fuente de las Hondillas en el extremo de una praderita (1520m y 30min desde inicio, aprox; conviene tomar este ramal que va paralelo a la pista principal y desemboca nuevamente en ella poco después, y así evitar el tráfico rodado unos metros); seguimos por la pista hasta alcanzar otro desvío a la izd, un ancho camino cerrado al tráfico por una barrera y por el que nos saldremos de la pista forestal (1513m aprox). El camino va perdiendo altura, cruza un ancho cortafuegos, y unos metros después hace una cerrada curva a izd, en cuyo vértice arranca un sendero en suave ascenso, por el que continuaremos (1430m aprox).

Fuente de las Hondillas

El camino se empina, avanzando unos centenares de metros veremos a la derch y a ras de suelo una pequeña fuente (1450m aprox), tras la cual el terreno se suaviza y despeja de vegetación, dando con otro cruce de caminos (1460m aprox). El de la derch en curva ascendente nos llevaría a la pista de Peguerinos (por donde regresaremos); el de la izd y señalizado con baliza baja al Arroyo de la Chorrera, y de este asciende a la Pradera del Asiento del Roble (utilizado a la vuelta); nosotros continuaremos de frente, hasta alcanzar en cerrada curva a izd el arroyo de la Chorrera (que hoy rebosa el ancho camino), para salir en breve a la gran Pradera del Asiento del Roble (1445m y 1h15min desde inicio, aprox).

Pradera del Asiento del Roble

Llegados a la pradera y antes de que el camino por el que venimos descienda en curva a derch, debemos salirnos de él por la derch (1440m aprox, señalizado con baliza) y buscar un camino de roderas que entre matorral nos lleva a la Pradera de la Pinosilla (1477m y 1h 30min aprox desde inicio); bucólico rincón con fuente/abrevadero y con varios ejemplares de pino albar, uno de ellos catalogado por la C.A.M. como Árbol Singular (26,6 m de altura, 4,15m de perímetro, y una edad de unos 236 años).

Pino Albar de la Pinosilla

Por detrás del abrevadero (según hemos llegado) continúa nuestro sendero, cruzando un regato y ascendiendo al cercano Cerro de los Álamos Blancos (1511m y 2h aprox desde inicio), donde se ubican los restos de la posición del ejército gubernamental. El sendero señalizado finaliza junto a un cartel informativo y baliza, dejando antes a nuestra izd un nido de ametralladoras elevado, de construcción cilíndrica. En este punto conviene recorrer el cerro y rastrear los restos de muros y viviendas, así como los puestos de tirador parapetados que conservan aun las troneras, nidos de ametralladoras, y trincheras que comunicaban las diferentes edificaciones. El excursionista podrá comparar la diferente arquitectura de las construcciones bélicas encontradas en el trayecto; las del bando rebelde de hormigón armado y mejor elaboradas, con estructura cúbica, de bóveda, o semiesférica; y las del ejército leal más rudimentarias, del tipo mampostería.

Restos de la posición del ejército leal Álamos Blancos

La historia es la que es y no la podemos cambiar, encontrando aquí parte de la huella que dejaron los protagonistas de este episodio. El regreso lo haremos por el mismo camino, solo que llegados a la Pradera del Asiento del Roble cruzaremos la pista de tierra, para buscar un sendero que baja al cauce del arroyo de la Chorrera, que cruzaremos, y ascendiendo entre espeso jaral desembocar en la pista forestal por la que vinimos. Ahora seguiremos de frente y en ascenso, para desembocar en breve en la pista principal de Peguerinos, que tomada a la derch nos devuelve al Alto del León, finalizando la ruta.

Datos técnicos de la ruta


Dificultad de la ruta: 2 (valoración personal, de 1 baja a 5 muy alta).
Cartografía: Hoja del IGN MTN25-508 III, o bien Guadarrama E1:25000 ed. La Tienda Verde.

Perfil de la ruta

Descargar track para GPS


Observaciones y recomendaciones: La mayor dificultad de la ruta es no despistarse en las diversas bifurcaciones que se nos presentarán. Se debe prestar mucha atención al transitar por la pista principal ya que está abierta al tráfico rodado, en especial si se va con niños y/o perros. En pleno invierno es muy posible la presencia de nieve, por lo que se deberá ir preparado para esas condiciones. Aunque es un recorrido para hacer en cualquier época del año, el otoño nos presentará los álamos con las hojas amarilleando.

Las fotos del recorrido


(*©) Muy importante: Las reproducciones suministradas por el Archivo General de la Administración (AGA) están sujetas a un convenio de reproducción entre este archivo público y el autor de este artículo, no pudiendo ser publicadas ni cedidas a terceras personas sin la debida autorización del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, siendo este organismo el titular de los derechos de propiedad intelectual. Por lo cual, el autor de este blog no se responsabiliza del mal uso que puedan hacer terceros del material fotográfico cedido por el AGA para documentar este reportaje.

BIBLIOGRAFÍA

"Sierra e Historia. El Guadarrama, del Neolítico al siglo XX", Fernando Castillo Cáceres. Ed La Librería, 2009.

"Guadarrama: Tras las Huellas de la Guerra", Manuel Redondo Arandilla y Juan Pablo Avisón Martínez. Ed. Ayuntamiento de Guadarrama, 2012.

"Senderos de Guerra", Jacinto M. Arévalo Molina. Ed. La Librería, 2008.

"Caminando por los escenarios de la Guerra Civil" (Vol. I y II), Domingo Pliego. Ed Desnivel, 2009 y 2010.

"Archivos Estatales-Archivo General de la Administración" (Archivo Rojo). Ministerio de Educación Cultura y Deporte.

"Memoria gráfica de la guerra civil en la Sierra de Guadarrama", Foro Social de la Sierra de Guadarrama.

© Texto y fotografía de Rafael Rodríguez.

2 comentarios:

  1. Plácida y pacífica excursión por otrora belicosos escenarios. Paisajes acogedores que quizá pretenden hacer olvidar pasados encarnizamientos de los que, cual mudos testimonios, bunkers, trincheras y memoria se hacen todavía eco.
    Muy buen recuerdo de lo que aconteció, que entristece sobremanera. Ojalá que cada vez se oxiden más las espinosas alambradas que todavía marcan y señalan antiguos frentes; ojalá desaparezcan para siempre a manos del orín de los lustros; ojalá piornos, pinos, álamos y jaras cubran zanjas y muretes. Salud y Montaña, amigo Rafa.

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    1. Hola Carmar...Que solo quede el cada vez más lejano recuerdo de aquel tormento es lo mejor; y que los restos que aun quedan nos recuerden cada vez que los veamos, que la paz y armonía entre los pueblos es un preciado valor de la humanidad. Un abrazo Carmar.

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