"Este espacio está dedicado especialmente a la Sierra de Guadarrama, y uno de los objetivos será introducirse en la toponimia serrana. Quien esto escribe busca en las montañas toda la esencia que encierran; el paisaje, la historia, o la cultura, son elementos que uno considera inseparables y que forjan el sentimiento hacia la naturaleza, más alla del caracter meramente deportivo. Por ser una afición a la que dedico menos tiempo del deseado, que nadie busque aquí una referencia de esta Sierra, para lo cual hay otros medios y autores; solo se pretende mostrar rincones, y tratar de interpretar lo que se nos ha transmitido con el paso de los años. Pasen y lean con tranquilidad."

Viejos Topónimos de La Pedriza (I). El Puente del Diablo

"Puente del Diablo" (La Pedriza de Manzanares el Real)

Leer las viejas crónicas de los pioneros que se adentraron en La Pedriza gratifica a todo aquel que se interesa por la historia de este maravilloso paraje de la Sierra de Guadarrama. También encontraremos topónimos que con el tiempo se han "corrompido", "degenerado", o incluso cambiado, a voluntad de alguien que desconocía el originario, o que incluso conociéndolo lo renombró ajustándose a diferentes criterios (apariencia, parecido, relación con, etc.), y dejando que el tiempo y el boca a boca hicieran el resto. Hay numerosos casos en La Pedriza (conocidos por la mayoría), de riscos, peñas y canchos que han cambiado de nombre por alguno de los motivos anteriores, deteniéndome hoy en uno de los casos menos conocido por la dualidad del topónimo.

Quien haya transitado por las inmediaciones de la Peña de El Yelmo, habrá observado en sus cercanías, y a naciente, un gran puente de roca (cerca del PRM-1, en la zona de La Cara y El Acebo o Peña el Águila) que algunos denominan "Arco de Cuchilleros" (así figura en numerosas publicaciones que circulan por internet), incluso se llega a nombrar como Arco Romano o Acueducto, dando una vuelta de tuerca más al asunto.




No seré yo quien diga que ese topónimo no sea el originario con el que fue designado el día de su bautismo. Lo que si se, por la vieja revista "España Automóvil y Aeronáutica", es como era nombrado el puente en cuestión allá por el año 1911, donde el miembro del CAE Antonio Prast relataba una excursión a La Pedriza realizada el día 30 de diciembre por él mismo y acompañado de sus amigos José F. Zabala y Joaquín Aguilera, ilustrando el reportaje con varias fotografías, siendo una de ellas la del Arco (objeto de este artículo) en cuyo pie figura "Puente del Diablo"

Fuente: España Automóvil y Aeronáutica, 30 de abril de 1912.
(Archivo Biblioteca Nacional)

No se conocen datos precisos de cuando bautizaron al puente con el nombre del famoso arco de la Plaza Mayor madrileña (cosa habitual en la designación de nombres a elementos del paisaje), pero ¿fue anterior o posterior a 1911? Ante la falta de antecedente del topónimo más usado en la actualidad, es de suponer que el registrado por Prast a comienzos del siglo XX como "Puente del Diablo" es el de más antigüedad, y por lo tanto el de origen.

A continuación, copio unas líneas sobre lo que opinaba el autor, en el mismo artículo, respecto a los nombres asignados a las rocas de La Pedriza, que me parece deberían ser la línea a seguir antes de aventurarnos a dejar nuestra firma: "...Si la masa granítica á que hemos llegado es digna de admiración por algún concepto, hacemos fotografías, nos preocupamos de su denominación en el lugar, y si no la tiene se la ponemos, procurando siempre acomodar sus nombres á su figura, sin acudir á nombres indescifrables para los coterráneos..." (Antonio Prast, "La Pedriza de Manzanares" en España Automóvil y Aeronáutica, 30 de abril de 1912. Archivo Biblioteca Nacional)

Disfrutemos de La Pedriza, la de hoy y la de antaño.

AVISO IMPORTANTE: Quisiera dejar claro que esta serie de reportajes, que comienzo hoy, no son una crítica hacia todos aquellos personajes que en su día colaboraron en el cambio de topónimo de ciertos elementos que integran el paisaje de La Pedriza. La única pretensión de quien esto escribe es rescatar los nombres que han quedado "enterrados" y olvidados en el tiempo. El uso del topónimo antiguo o moderno dependerá de cada cual.

© Texto y fotografía actual de Rafael Rodríguez

2 comentarios:

  1. Buena iniciativa, Rafa, la de iniciar esta serie de relatos descubriendo los nombres y orígenes de los mismos atribuidos a los riscos y rincones de la Pedriza. Didáctica, instructiva y valiosa serie que seguiremos con atención.
    Salud, Montaña y a ver cuándo se produce el retorno.
    Un abrazo

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    1. Espero que agrade tanto como a mi el conocimiento de "la vieja Pedriza", y así tener parte de la visión que tuvieron sus descubridores; y lo mejor, que aprendemos todos. Sí que hay ganas de volver por Pedriza, ya queda mucho menos. Carmar, gracias por comentar y un abrazo.

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